Entre señales analógicas y digitales


2015: otro año que se va

No hay que conformarse. Siempre hay una alternativa. Hay que ser valiente. La vida es continuo aprendizaje.

Bueno… Pues dentro de poco nos deja otro año. Este ha sido un año bastante movido en el que se han aunado muchos factores que me han llevado a plantearme mi forma de vida de mil y una maneras.

Supongo que el principal impacto de este año lo recibí cuando descubrí el movimiento cultural Solarpunk. Fue la semilla que ahora ha germinado en mi conciencia y que, espero, crecerá conforme pase el tiempo cambiando totalmente mi forma de entender el mundo, la sociedad y, en definitiva, a mí mismo.

Este movimiento cultural me ha llevado a pasar de la internacionalidad a la transnacionalidad, de aceptar el inglés como lengua de unión a aprender Esperanto; me ha llevado también a afinar mis prioridades, a abrazar el minimalismo en muchos aspectos de mi vida, a amar a Gaia y, por consiguiente, a entender la Carta de la Tierra como pilar fundamental desde el que construir el progreso humano, a interesarme por la antropología ya que ahí reside la clave para entender cómo funciona La Humanidad, a dejar que el Software Libre inunde por completo mi vida laboral y, no solo mi vida laboral, sino que también he encontrado en el Software Libre el camino a recorrer para contribuir a la sociedad con mi granito de arena.

En mi búsqueda constante de información y de mi sitio en el mundo, un día me topé con la gente de Las Indias con quienes, en muy poco tiempo, aprendí que hay otra forma maravillosa de entender el mundo gracias a su libro El libro de la Comunidad. He aprendido que para progresar como especie hay que trascender las limitaciones de la época que nos ha tocado vivir. He conseguido llegar a la conclusión que, si Marx decía que cada cambio de sistema venía dado por una evolución sustancial de la tecnología y la técnica, la evolución tecnológica que estamos viviendo en nuestra era es Internet y todo, absolutamente todo, está cambiando.

Teniendo todo esto asimilado como base en el 2015, 2016 se me presenta emocionante y no puedo esperar para descubrir qué es lo que me daparará conforme vaya aprendiendo más y más, descubriendo y conociéndome a mí mismo por el camino.

Se podría decir que ese es mi propósito de año nuevo.

Feliz Navidad y próspero año nuevo.